Hombre, ya imaginaba el uso de las SD para el tema de las ROMS (al igual que hacen con los discos de Amiga y el kickstar en el MiniMIG).
Evidentemente, si puedo elegir, prefiero una máquina real. Yo soy de los que coleccionan... Tengo un A600, varios y sendos CPCs de todos los modelos, clasicos y pluses incluyendo la consola GX4000, un par de spectrums (un 48k y un +2A concretamente), 3 MSX1 HITBIT (2 HITBIT 55 y 1 HITBIT 85), 1 MSX2 Philips 8255 con toda su parafernalia de teclado e incluso la impresora, un C128, consolas varias... Pero tengo que reconocer, que el disponer de un Amiga 500, con componentes de hoy en día o un One Chip MSX con su puerto de cartucho, donde puedo pinchar mi Nemesis 2 o mi Contra, por ejemplo, pues me llama la atención. Supongo que es cuestión de gustos.
Por otro lado, está el tema de espacio. El minimig, es realmente pequeño, no ocupa nada, al igual que el one chip msx. Ambos son muy cercanos a las máquinas reales, pero no tienen el problema de ocupar tantísimo sitio, como ocurre con mi MSX2 que es un monstruo sobremesa con teclado por separado, o con el A500 y su monitor, que es bastante grande. En lo que ocupa el MSX2, puedo tener montados el CPCTREX (por ejemplo), el MiniMIG y el One Chip MSX, compartiendo monitor, teclado y ratón con un switch
Comparándolas con las máquinas reales
- Puntos en contra:
* No son máquinas reales.
- Puntos a favor:
* Casi lo son

, ocupan muchisimo menos que las reales y el intercambio de información mediante tarjetas de memoria es una pasada.
Comparandolas con equivalentes Altera:
- A favor:
* Las placas (almenos la de Amiga) son sensiblemente más pequeñas y ya vienen preparadas para conexionar perifericos originales de la época, como joysticks, ratones o cartuchos sin tener que trampear o añadir hardware a la placa. Conectar y Listo.
* Son más fieles a la máquina original (por lo anterior y por estar diseñadas para la maquina que simulan en concreto).
* No tienes que andar "reprogramándolas" cada vez que quieras usar un sistema. Aquí suponemos que tenemos una placa Altera y que queremos usarla como MSX, como CPC, como Amiga, como C64, como NES. Cada vez que queramos usar un sistema en concreto, tenemos que "flashearla" con la nueva ROM. No es útil para alguien que lo único que quiere es jugar un rato al Turrican II de Amiga y que tal vez fue la máquina de su infancia y poco o nada le importan el CPC, el Spectrum o el MSX.
- En contra:
* Si eres un manitas y te gusta investigar y trastear, no son tan versátiles como una placa Altera, donde puedes programar lo que quieras y conectar lo que quieras (si tienes conocimientos de programación de FPGA o de electrónica, a no ser que te dediques a cargar ROMs de terceros).
* Están más limitadas para ser usadas en la emulación de otras máquinas (aunque esto es relativo en el caso de la MINIMIG; esta en concreto puede usarse también para meter un ATARI ST, que comparte procesador motorola o una megadrive e incluso maquinas de 8 bits seria posible con la MINIMIG, puesto que se podria prescindir del procesador y usar tan solo el fpga o usar el motorola para "emular" el Z80 o el 6502 del C64 por soft).
* Las placas altera son bastante más toscas (están pensadas como placas de prueba de los procesadores FPGA que montan).
Resumiendo: La elección depende mucho del uso que vayas a darle a estos bichos y de la fidelidad que busques, teniendo en cuenta la posibilidad de conseguir máquinas reales y la disponibilidad de espacio para tenerlas funcionando. Teniendo todo esto en cuenta puede elegir tener montadas máquinas reales, tener varias placas propietarias y especificas simulando máquinas reales o tener una placa genérica a la que puedes ir programandola como te plazca pero que se aleja más del "feeling" de la máquina real.
Cada solución tendrá su público, y yo soy parte del público que cualquier cosa que se haga en todos los sentidos le fascina e interesa
Creo yo
Salu2.