
"Conflict: Desert Storm" es uno de esos simuladores militares tipo "Freedom Fighters" o "Ghost Recon" en que hay que realizar misiones en territorio enemigo controlando a varios personajes. Prima la acción, pero después de la primera misión comenzamos a controlar también a personajes secundarios, con sus consiguientes habilidades y debilidades. Sólo el fusilero, por ejemplo, sabe recuperar las armas de los enemigos neutralizados, y sólo el experto en demoliciones puede poner las cargas de C4.
La forma de controlar a estos "secundarios" cuando no asumimos su papel directamente es uno de los puntos flacos del juego, porque en lugar de poder hacerlo mediante ratón toca recurrir a combinaciones de teclas tipo CTRL+D para que te sigan o CTRL+A para que se muevan a donde apuntemos.
Afortunadamente, su AI es realmente buena, no como en la serie "Ghost Recon". Aquí los personajes atacarán a todos los enemigos que vean, incluso usando armas silenciadas si tú lo haces, se defienden solos de los ataques y hasta se aplican los botiquines por su cuenta cuando están malheridos.
Y esta es otra. Cuando un personaje pierde toda su energía tenemos unos 45 segundos para ir a por él y curarle. No sólo es un detallazo el poder "salvar" a un personaje al que le tenemos apego, sino que además el correr hacia un aliado caído mientras se desangra supone un plus de emoción nada desdeñable.
Tengo entendido que el juego tiene sólo 10 misiones, y ya voy por la tercera, pero si todo sigue igual de bueno pienso seguir después con los demás juegos de la serie.

