Excelente trabajo, muy completo y ameno.
Yo apenas conocía este mundillo hasta hace pocos años. Durante mi etapa de 8 bits (Amstrad CPC) apenas tuve contacto con otros usuarios, y los métodos caseros de copia que probé alguna vez (con radiocassette de doble pletina) no pasaron de experimentos.
Con las consolas ídem de ídem, solamente tuve una Gameboy monocromo, así que pasé de puntillas por todo el fenómeno de las consolas no portátiles.
Creo que no me dí verdadera cuenta de la amplitud y las implicaciones de la piratería hasta que me compré mi primer PC, y enmepecé a intercambiar juegos de disquete con mis amigos como un cosaco. Siempre me intrigó el saber de dónde venían las copias, y estábamos en una época en que las BBS y las unidades de CD-ROM eran casi desconocidas.
Con la llegada del CD-ROM la cosa se acabó por aclarar, el típico "conocido de un conocido" me pasó un catálogo en disquete y así pude encargar varios CDs trufados de juegos. Era algo inimaginable, por esa época muchos juegos no pasaban de las 10 megas comprimidos, un CD-ROM lleno era algo alucinante. Incluso por esta época me presentaron a alguien que estaba más arriba en la cadena, era un muchacho con grabadora de CDs y módem, que tenía un montón de novedades antes que nadie, y al que no le importó dejarme alguna.